XXVII Jornadas Medievales de Sigüenza
Del 10 al 12 de julio, la ciudad de Sigüenza revivirá la historia de doña Blanca de Borbón y de la Castilla medieval con recreaciones históricas, combates, música, teatro, cetrería y espectáculos en uno de los conjuntos monumentales mejor conservados de España.
Hay ciudades que conservan su historia entre las piedras de sus monumentos y hay ciudades que, además, consiguen devolverla a la vida. estos días, Sigüenza volverá a viajar al siglo XIV con la celebración de las XXVII Jornadas Medievales, una cita que transformará su casco histórico en un gran escenario al aire libre donde patrimonio, historia y cultura se funden en una experiencia única para vecinos y visitantes.
Declarada Fiesta de Interés Turístico Regional en 2023, las Jornadas Medievales constituyen uno de los acontecimientos culturales y turísticos más importantes del verano castellano-manchego. Durante tres días, las calles, plazas y monumentos de la ciudad recuperarán el ambiente de la Castilla medieval mediante un programa que combina recreaciones históricas, música, teatro de calle, exhibiciones de cetrería, combates, campamentos, espectáculos nocturnos y la implicación de centenares de personas que convierten la historia en una experiencia viva.
Pero las Jornadas Medievales de Sigüenza poseen un rasgo que las distingue de otras recreaciones históricas. No recrean una historia imaginaria ni una Edad Media genérica. Recuperan un episodio real que marcó el destino de la ciudad y de la Corona de Castilla: el cautiverio de la reina doña Blanca de Borbón en el Castillo episcopal seguntino y los acontecimientos que rodearon el reinado de Pedro I de Castilla. Los seguntinos aún hoy, conservan, por doña Blanca, un enorme cariño que transmiten, de una manera muy especial en estos tres días.
El extraordinario patrimonio monumental de Sigüenza convierte estas Jornadas en una experiencia difícilmente comparable. La Catedral de Santa María, el Castillo episcopal -hoy Parador de Turismo-, la Plaza Mayor, la Casa del Doncel, las Travesañas, la iglesia de Santiago, la iglesia románica de San Vicente o las antiguas puertas de la muralla no actúan como un decorado, sino como los mismos escenarios donde transcurrieron los hechos históricos que se recrean.