Silencio carmesí, de Sergio Sánchez Ramírez
En Liranda, un pequeño y tranquilo pueblo toledano, el vino y el silencio han custodiado durante años secretos imposibles de enterrar. Varios cadáveres dispuestos como obras de arte: luz medida y un guion que no admite errores. Copas donde late un vino antiguo, etiquetas de 1983 adheridas al cuerpo y un mandato que se repite: «No abras la botella». En los espejos, preguntas escritas en carmesí, dirigidas a la teniente Macarena Arrieta, anuncian una caza personal que ya ha empezado.
La obra de Sergio Sánchez Ramírez tiene como escenario la región castellanomanchega, incorporando paisajes, costumbres y elementos culturales propios del territorio, lo que aporta a la trama un marcado carácter local y una ambientación reconocible para los lectores de la región.
Entrada libre hasta completar aforo.